Hace poco más de 200 años, en 1818, un cartógrafo escocés llamado John Pinkerton (1758-1826) publicó uno de los mapas más detallados y actualizados de Sudamérica de su tiempo. Este mapa formó parte de la edición americana de su obra principal, Modern Atlas, editada por Thomas Dobson & Co. en Filadelfia.
El mapa abarca todo el continente, desde Panamá hasta Tierra del Fuego, e incluye las Islas Malvinas (Falklands) y Georgia del Sur. Con un tamaño de 71 x 51 cm (28 x 20 pulgadas), fue dibujado por L. Herbert y grabado por Samuel Neele bajo la dirección de Pinkerton. Combina una notable precisión para la época con los límites del conocimiento europeo, mostrando ríos a veces especulativos, misiones jesuíticas, grupos indígenas, volcanes andinos, pantanos y ciudades.
Pinkerton, un prolífico escritor, historiador, numismático y cartógrafo escocés que nunca visitó América, compiló la información a partir de relatos de exploradores, misioneros, diarios de viajeros, informes diplomáticos británicos y fuentes anteriores. Su trabajo representa un avance significativo en la cartografía de Sudamérica, reduciendo elementos decorativos fantásticos típicos del siglo XVIII a favor de mayor detalle geográfico.
Las fronteras que ya no existen: un vistazo al mapa

Mapa de Sudamerica en 1818 por John Pinkerton | Documento original en Geographicus
Lo más impactante del mapa de Pinkerton es su representación política de Sudamérica en 1818, solo dos años después de la Declaración de Independencia argentina (1816) y en pleno desarrollo de las guerras independentistas:
- Las “Provincias Unidas de Sudamérica” (también conocidas como Provincias Unidas del Río de la Plata) aparecen como la entidad principal que hoy corresponde a Argentina. En ese momento no constituía un Estado unificado: se trataba de una confederación de provincias con fuerte autonomía interna, reflejando las tensiones entre centralistas y federalistas que definirían las décadas siguientes.
- La Patagonia figura como una región separada e independiente, sin integración clara a las Provincias Unidas. Esta visión era habitual en mapas europeos debido a la falta de control efectivo por parte de los nuevos gobiernos sobre el vasto territorio habitado principalmente por pueblos originarios. La división definitiva entre Argentina y Chile solo se establecería con el Tratado de 1881.
- Chile se representa como una franja alargada a lo largo de la costa del Pacífico, con límites orientales imprecisos hacia la cordillera de los Andes, extendiéndose en algunos sectores más allá de su configuración actual.
- Alto Perú (el futuro Bolivia) aparece con extensiones variables; Bolivia como república independiente se formalizaría recién en 1825.
- La Banda Oriental (actual Uruguay) se muestra como un territorio disputado entre las Provincias Unidas y el emergente Imperio del Brasil.
- Brasil todavía forma parte del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves (hasta su independencia en 1822), con fronteras expansivas y poco definidas hacia el sur y el oeste.
El mapa no presenta fronteras fijas y definitivas, sino líneas de influencia basadas en información incompleta. Pinkerton marcó detalladamente ruinas de misiones, sitios de batallas recientes, poblados indígenas, pantanos y sistemas fluviales, ofreciendo una imagen de un continente en plena guerra y transformación. En los Andes identifica volcanes como Aconcagua y otros picos importantes, y señala la antigua ciudad precolombina en las orillas del lago Titicaca.
Detalles geográficos y elementos notables del mapa
Pinkerton incluyó un alto nivel de detalle: grupos indígenas, misiones, ciudades y pueblos, montañas, ríos y pantanos. Resucitó elementos como el legendario lago Parima en Guyana (asociado históricamente a El Dorado), que ya había desaparecido de muchos mapas de la época. También muestra los “Lagos de Xarayes”, relacionados con el Pantanal.
En la región sur, el mapa de La Plata (parte complementaria) cubre los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Paraguay, Chile y partes de Brasil y Perú, destacando la complejidad de la cuenca del Río de la Plata.

Mapa de La Plata de Pinkerton | Documento original en Geographicus
Contexto histórico
En 1818, Gran Bretaña seguía con gran interés el proceso de independencia sudamericano. Aunque no intervino directamente con fuerzas militares, mantenía fuertes intereses comerciales y diplomáticos. Pinkerton, trabajando desde Londres, reflejó esa perspectiva externa: un continente que abandonaba los virreinatos españoles y portugueses para dar paso a un mosaico de repúblicas emergentes, muchas aún en conflicto interno y con identidades nacionales en formación.
El mapa contrasta notablemente con la Sudamérica actual. En 1818, Bolivia no existía como Estado soberano, Uruguay era la disputada Banda Oriental, Paraguay mantenía una separación compleja, y la Patagonia aparecía como un vasto territorio poco controlado. Las fronteras precisas que conocemos hoy fueron el resultado de tratados, guerras y negociaciones durante el siglo XIX, como la Guerra de la Triple Alianza o los acuerdos por el Chaco y la Patagonia.
¿Por qué sigue siendo relevante hoy?
El mapa de Pinkerton, conservado en colecciones como la de Geographicus Rare Antique Maps y disponible en Wikimedia Commons, continúa sorprendiendo por su belleza cartográfica y su valor histórico. Revela que, hace 200 años, el futuro de Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y Brasil estaba aún por escribirse, con identidades y límites en plena definición.
Sudamérica de 1818 ya no existe… pero sin ella, la de hoy no sería la misma.



















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